En papel conocido de Lobo de Wall Streetdebía gestionar el dinero de 181 clientes de banco privado dirigido BBVA. Por sus manos pasaban, por tanto, millones de euros a los que debían sacar rentabilidad, pero nunca arriesgándose má lo que los dueños de los fondos le permitieran. Sin embargo, y según señala la Justicia en una sentencia a la que ha tenido acceso a este diario, el asesor decidió falsificar las firmas de tres clientes, saltarse todos los protocolos de seguridad del banco y, con los 6,1 millones de euros que tenían ahorrados , destaca al BBVA un agujero de 50 millones de euros.
Por ello, la Audiencia Provincial de Madrid le ha condenado ahora a seis años de cárcelun pago una multa de 3.800 euros ya indemnizar con 50,7 millones más intereses a la entidad para la que trabajó pendiente una acadada por un delito continuado de administración desleal. Contra la sentencia, dictada el pasado 22 de febrero de 2023, todavía cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
El asesor, según la documentación judicial relacionada, habría entrado en contacto por primera vez con los tres clientes gestionando sus cuentas en suiza, donde el BBVA tiene una sede en Zúrich. En mayo de 2013 fue trasladado al Centro de Patrimonios de la Dirección Territorial Centro de BBVA en Madrid, un lugar que el propio BBVA define como «la zona más exclusiva y especializada de la banca privada de BBVA». «Una unidad que se dedica a la gestión integral del patrimonio personal, familiar y empresarial de clientes o grupos que posan en un elevado nivel patrimonial (por encima de los 2 millones de euros en BBVA) y que requiere un asesoramiento más sofisticado».
Desde allí, desde el corazón de la banca privada de una de las entidades financieras más importantes del mundo, siguió gestionando las carteras de las víctimas, que buscaban un riesgo entre bajo y medio para sus ahorros.
Sin embargo, entre noviembre de 2016 y media de 2017, antes de que saltasen definitivamente las alarmas, la formada en que gestionaba el dinero de estas tres personas cambió. «Sin su autorización ni conocimiento, sin informarles y burlando los sistemas y filtros de control de la entidad bancaria», explicó la sentencia, el asesor, que no había «conseguido la firma de los clientes, decidió cambiar el perfil de riesgo de bajo a muy alto».
Así, el empleado de banca privada llegó a hacer 1.394 operaciones de compra de «productos financieros de alto riesgo y altísima complejidad que, pendiente el año 2017, tuvo una evolución muy negativa».
Los clientes recibieron información falsa sobre las inversiones
De hecho, según relatan sus testimonios y ha podido comprobar la Justicia, el asesor, intentando «ocultar» lo que estaba haciendo, llegó a enviar a esos tres clientes información sobre el estado de sus inversiones falsasaunque la Audiencia Provincial no ha observado delito de falsedad documental por no ser documentos mercantiles.
El engaño era tal que dos de los clientes afectados, que eran, además, socios, se enteraron de lo sucedido cuando fueron al Banco Popular y, al pedir un crédito para comprar maquinaria, se informó de que figuraban como deudores de 30 millones de euros .
Desde el alrededor de 1.400 operaciones de compra que vivieron varias de las mismas víctimas, un auditorio demostró que el 98% de ellas vivieron hecho sin la firma del cliente. Sin embargo, el perito aseguró que «era complicado haberle detectado antes porque había que profundizar mucho en la cartera del cliente» y porque «manipulaba la documentación», por lo que no creía que los protocolos de seguridad del BBVA fueran deficientes.
noticias relacionadas
Según detalló la documentación judicial al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, esas casi 1.400 operaciones de compra provocaron la «perdida total del saldo de las cuentas de los clientes», pero para financiarlas el empleado no se quedó ahí. Utilizar fondos del BBVA sin su consentimiento, continuó operando para intentar recuperar los fondos. Sin embargo, su dirección ha convertido 6,1 millones de euros iniciales de los tres clientes en un agujero de décadas de millones de euros.
En el momento en que los controles internos de la entidad bancaria fueron conscientes de lo que estaba pasando, se vendieron todos esos”productos financieros de alto riesgo y altísima complejidad», y, aun así, el saldo resultante fue de 44,6 millones de euros de pérdidas. Eso, además, había que sumarle los 6,1 millones que el banco reintegró a los clientes. A diner del que, además, la aseguradora Zurich Insurance no ha hecho responsable en el momento de la sentencia. A preguntas de este periódico, BBVA ha preferido no hacer declaraciones.
La coherencia entre lo que una marca promete y lo que el cliente vive es…
Una reseña exhaustiva de un fabricante de electrodomésticos grande debe responder a las preguntas que…
Oslo, capital de Noruega, combina metas climáticas ambiciosas con una economía que históricamente ha dependido…
Las Maldivas dependen estrechamente de la vitalidad de sus océanos: el turismo de lujo se…
Lituania, con cerca de 2,8 millones de habitantes, ha impulsado en las últimas décadas su…
La posible retirada de uno de los principales productores de petróleo del mundo marca un…