La presencia de agentes de la Policía Nacional de Haití (PNH) en la estructura de las bandas armadas que operan en el país es una realidad que se presenta desde hace años y es cada vez más denunciada por organizaciones y activistas de derechos humanos.
Entre el 40% y el 60% de los policías tiene conexiones con las bandas. Esto es, al menos, lo que reveló una investigación realizada por la organización Sant Karl Lévêque en octubre pasado. Unos vínculos que afectarían a la más alta jerarquía de la institución policial.
Una circunstancia que queda patente, por ejemplo, en el uso de tácticas policiales por parte de las bandas para llevar a cabo los secuestros con los que se financian, contando además en ocasiones con información facilitada por miembros del cuerpo.
«Es una situación que existe desde hace años. La cuestión de la ‘gangsterización’ de la Policía está plantada desde la génesis del cuerpo», explicó a EFE el abogado y activista de derechos humanos Samuel Madistin, director de Je Klere (FJKL), ONG que defiende y promueve las libertades fundamentales.
Para explicar la dimensión del problema, parafraseó las palabras del que fuera general inspector Jefe de la Policía Jean Victor Arvel Jean-Baptiste entre 2001 y 2002, bajo el gobierno de Jean Bertrand Aristide (2001-2004): «No hay ninguna banda que funcione En el país que no tenga al menos un policía. Todas las bandas que están bien organizadas y estructuradas en el país es porque tienen policías».
Para el politólogo, «la ‘gansterización’ de la Policía es un problema muy preocupante, pero no es nuevo», mientras crece la violencia en el país.
Es un hecho conocido que «hay policías que trabajan con los jefes de las bandas. Las bandas están infiltradas en la Policía y no al reves», agregó.
La prueba es que estos grupos armados son más efectivos en su lucha contra la PNH porque cuentan con agentes encubiertos que espían para las organizaciones criminales.
«No es casualidad que, a pesar de todas las intervenciones policiales, no consigan arrestar a ningún jefe de banda», tampoco ocurre la incautación de armas o municiones y, en definitiva, esa colaboración permite que el territorio de las pandillas violentas se inexpugnable.
La Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH) impuso años requiriendo «un proceso general de certificación» de los agentes, pero este nunca se ha llegado a poner en práctica, dijo la abogada Marie Rosy Auguste Ducéna.
Llevar a cabo un procedimiento para evaluar la moralidad e integridad de los agentes «es básico» cuando «dentro del cuerpo hay policías que tienen vínculos con bandas armadas ou que forman parte» de ellas, pero en ningún momento se ha tenido en cuenta la necesidad de “sanear la institución”, pedido que se ha intensificado desde 2018, dijo.
El hecho de que haya «tantas manzanas podridas, tantos policías implicados en corrupción y actividades de bandas o incluso en delitos graves, desprestigia a toda la institución» y, de hecho, la población desconfía y se niega a colaborar con ella.
“Nos hemos dado cuenta de que cada vez que la Policía tiene que ir a hacer una intervención en una zona deprimida los bandidos lo saben. Tienen tiempo para escapar”, afirmó Ducéna.
El mayor proceso de certificación en la Policía se dio con la presencia de la misión de la ONU en Haití, la Minustah, pero solo había pocos agentes certificados y el procedimiento no tuvo continuidad.
La Policía Nacional afirmó que estaba trabajando para limpiar la tan denostada institución. «Nuestro interés es expresar las situaciones de la zona que tiene problemas con la población», declaró a EFE una fuente del cuerpo, cuyas filas fueron despedidas el año pasado 1.422 personas, 1.242 agentes y el resto administrativos.
“Algunos tienen causas pendientes. Para enviar una señal clara, estamos tratando todos los casos. Si los encuentran culpables, los expulsan”, agregó la fuente, que registra que la Inspección General está ocupada con 69 casos en 2021, frente a los 130 tratados en 2022.
«Pronto debería haber un proceso de investigación de antecedentes (Vetting). Esto no impide que la Inspección General de la Policía Nacional Haitiana, creado para regular el comportamiento de los miembros de la institución, investigue los comportamientos dudosos», agregó.
Fuente: EFE
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