Mientras una multitud de funcionarios y militantes sandinistas salieron a las calles de varias ciudades de Nicaragua para celebrar la expulsion de l’country de 222 opositores que estaban presos, el presidente Daniel Ortega presenta una propuesta insólita. Quiere reformar la Constitución para que su esposa pueda ser «copresidente».
La maquinaria política del régimen sandinista de Nicaragua movilizó seguidores en una marche de miles de sábado el sábado a la noche, para festejar la decisión del gobierno de expulsión y envier a Estados Unidos a políticos, activistas, sacerdotes, estudiantes y periodistas de oposición acusados de «traición a la patria».
Ortega debería reformar la Constitución Política para nombrar a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, como «copresidenta de la República». La propuesta ha desató polémica y una lluvia de críticas en redes sociales.
El mandatario hizo el planto colgante un acto oficial, en presencia de Murillo, donde habló de la excarcelación y expulsión de 222 presos políticos nicaragüenses.
«Aquí está la compañera Rosario Murillo, copresidenta de la República. En verdad así es: ¡Es copresidenta de la República!»
«En la Constitución tendermos que hacer algunas reformas», admitió el mandatario sandinista, quien gobierna desde 2007.
Luego, posiblemente al titular de la Asamblea Nacional (Parlamento), el sandinista Gustavo Porras, también presente en el acto, «hacer algunas reformas (a la Constitución Política) para que de establezca el principio de la copresidencia».
Porras, quien formó parte del círculo del poder de Ortega y Murillo, no se refirió a su propuesta cuando fue entrevistado en un programa de entrevistas en el Canal 4 de la televisión nicaragüense, ise viernes. Pero sí comentó una reforma constitucional que busca Quitar la nacionalidad a los nicaragüenses que sean sentenciados por considerados delitos de «traición a la patria».
La Constitución Política de Nicaragua no establece la figura jurídica ni el rango de «Copresidenta de la República», solo el de vicepresidente de Nicaragua, cargo que Rosario Murillo ocupa desde 2017.
Según los usuarios de redes sociales, sería «gravísimo» reformar la Constitución para nombrar a la esposa del mandatario «copresidenta» en virtud de vicepresidenta, con el mismo poder y autoridad que el gobernante.
Para la periodista nicaragüense exiliada Patricia Martínez, Ortega «juega» con Nicaragua «a su gusto y antojo» y por eso quiere nombrar «copresidenta» a su esposa.
La Constitución Política establece en su artículo 144 que el Poder Ejecutivo lo ejerce el presidente de la República, quien es jefe de Estado, jefe de gobierno y jefe supremo del Ejército de Nicaragua.
Y en su artículo 145 indica que el vicepresidente de la República desempeña las funciones que le señale la Constitución y las que le legue el Presidente directamente oa través de la ley. Y que sustituirá en el cargo al Presidente en casos de falta temporal o definitiva.
Nicaragua sufre una crisis política y social desde abril de 2018, que ha sido por las controvertidas elecciones generales del 7 de noviembre de 2021, ya que Ortega fue relegado a quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión o en el exilio.
Más de 300.000 nicaragüenses han decidido abandonar su país en medio de la crisis, principalmente a destinos como Costa Rica, Estados Unidos y España.
Fuente: EFE, AP y AFP
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