One-Pot Chicken and Rice With Ginger Recipe
La digestión es un proceso fundamental para la salud general del cuerpo humano. Una digestión adecuada asegura que el organismo absorba los nutrientes esenciales necesarios para el funcionamiento óptimo de todos los sistemas corporales. Una mala digestión puede llevar a problemas como hinchazón, estreñimiento o diarrea. Por ello, es vital incorporar a nuestra dieta alimentos que promuevan una digestión saludable.
La fibra desempeña un papel esencial en un sistema digestivo en buen estado. Se distinguen dos clases de fibra: soluble e insoluble. La fibra soluble, que aparece en la avena, las nueces y los frijoles, retiene agua y genera una textura similar a un gel que ralentiza el proceso digestivo, lo cual aporta alivio a quienes padecen diarrea. En cambio, la fibra insoluble, presente en el salvado de trigo, las verduras y los cereales integrales, incrementa el volumen de las heces y mejora el movimiento intestinal, resultando beneficiosa para personas con estreñimiento.
Los alimentos fermentados, entre ellos el yogur, el kéfir, el chucrut y el kimchi, aportan probióticos, microorganismos vivos que contribuyen a mantener equilibrada la flora intestinal. Una investigación difundida en el Journal of Clinical Gastroenterology señaló que los probióticos pueden disminuir las molestias asociadas al síndrome del intestino irritable (SII) y favorecer una digestión más eficiente. Conservar una composición bacteriana intestinal saludable resulta fundamental para evitar problemas digestivos y fortalecer el sistema inmunológico.
El jengibre se ha empleado durante siglos dentro de la medicina tradicional como solución para diversos trastornos digestivos. Sus compuestos naturales, entre ellos el gingerol, favorecen un vaciamiento gástrico más rápido, lo que disminuye las náuseas y el malestar estomacal. Un artículo publicado en el World Journal of Gastroenterology explicó que el jengibre puede resultar tan eficaz como los fármacos antieméticos para aliviar las náuseas posteriores a cirugías y tratamientos de quimioterapia.
La piña y la papaya aportan abundantes enzimas digestivas, como la bromelina y la papaína, que colaboran en descomponer las proteínas y optimizar tanto la digestión como la asimilación de nutrientes; integrar estas frutas después de una comida copiosa suele resultar muy útil para reducir la sensación de pesadez y la hinchazón.
La hidratación adecuada es fundamental para la digestión. El agua ayuda a disolver los nutrientes y facilita su absorción. También amolece las heces, previniendo el estreñimiento. Beber suficiente agua a lo largo del día, especialmente con las comidas, es una práctica simple pero efectiva para mejorar la digestión.
Las infusiones de menta y manzanilla se consideran remedios naturales muy utilizados para aliviar malestares digestivos; la menta suele disminuir los espasmos musculares y el dolor relacionado con el SII, mientras que la manzanilla tiende a mitigar la inflamación y a tranquilizar un estómago irritado. Ambas plantas no solo favorecen el proceso digestivo, sino que además contribuyen a una sensación general de bienestar.
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