El embajador iraní, Hassan Ghashghaviha protagonizado este miércoles un planta a la reina Letizia durante la tradicion recepción al Cuerpo Diplomático por parte de los Reyes de España. Durante el saludo habitual a los monarcas, Ghashghavi le ha dado la mano al rey Felipe VI, pero ha evitado dársela a la reina Letizia, a la que ha saludado a distancia.

De la revolución islámica de 1979 en Irán, los hombres no pueden dar la mano a las mujeres en público, motivo por el que Ghashghavi ha evitado saludar a la reina.

Los reyes han saludado en el Palacio Real uno a uno a unos 120 embajadores y secretarios de embajada, ya los altos cargos de los 41 organismos internacionales con sede u oficina en España, en un recibimiento en el que también estaban presentes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Exteriores , José Manuel Albares.

El Rey Felipe VI ha vindicado ante los embajadores acreditados en Madrid el apoyo que tanto en el plano militar como en el humanitario ha brindado España a Ucrania desde que se produjo hace once meses la invasión rusa, en pleno sobrio debate el eventual envío de carros de combate ‘Leopard’ . “España ha mostrado su apoyo a Ucrania desde el principio, en el ámbito bilateral y multilateral, tanto con el suministro de equipamiento militar, como de material humanitario necesario ante los indiscriminados ataques rusos sobre las infraestructuras civiles”, ha destacado el monarca en su discurso durante la recepción al Cuerpo Diplomático acreditado en España celebrada en el Palacio Real.

En opinión de don Felipe, «la respuesta ha sido muy destacada, demostrando también la unidad de los socios y aliados en la UE y la NATO», cuya cumbre en Madrid el pasado junio «lanzó un extraordinario mensaje de cohesión».

El Rey ha puesto de relieve también ante los embajadores, entre los que estaba el de Ucrania, que «la reacción de la comunidad internacional ha sido firme y contundente» frente a esta «flagrante violación de las normas y principios más básicos del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas».

«Es esencial que la comunidad internacional», ha dicho Felipe VI a los embajadores, «continúe trabajando en pro de un orden pacífico internacional, en el que imperen la justicia y el Derecho, y no la imposición por la fuerza de las armas o por la amenaza de su uso».

El regreso del Consejo de la UE

Por otra parte, Don Felipe ha incidido en que «el gran reto» para España en 2023 será la Presidencia del Consejo de la UE en el segundo semestre, una responsabilidad que «asume con determinación, con experiencia y con una marcada voluntad de impulsar el proyecto europeo».

En este punto, ha defendido que «necesitamos una UE fuerte, que siga respondiendo a los desafíos que se presentan y que continúen a la vez su desarrollo institucional y legislativo para responder a las expectativas, necesidades e intereses de todos los europeos».

El Rey también ha hecho una comida de las relaciones y prioridades por áreas geográficas. Respecto a Iberoamérica, ha defendido que España debe reforzar su papel dentro de la UE «como portavoz de los intereses de América Latina y el Caribe y las grandes oportunidades que ofrecen una relación todavía más estrecha a ambos lados del Océano Atlántico».

En este punto, ha puesto en valor que «la lengua y la cultura en español son un patrimonio común de una gran comunidad, cuyo deber es difundirlos, promover su aprendizaje, suscitar su apreciación y preservarlos como elementos de transmisión cultural».

Asimismo, se ha felicitado del refuerzo de la relación trasatlántica, ensalzando en particular los lazos con Estados Unidos, así como la «nueva etapa» en la relación con Marruecos, país con el que está prevista una cumbre los próximos 1 y 2 de febrero en Rabat.

«Esta cita, que no tenía lugar desde 2015, formó parte de la hoja de ruta acordada en abril del año pasado y permitirá profundizar nuestras amplias relaciones bilaterales para trabajar juntos sobre bases más sólidas», ha destacado.

África

En todo caso en África, reconocemos que Reina Letizia y él esperan con «especial ilusión» el viaje que realizaron a principios de febrero a Angola, su premierra visita de Estado al África Subsahariana. Este viaje «simboliza la implicación» de España con los pays de este continente, con los que se comparten oportunidades y desafíos, ha dicho Don Felipe, asegurando que «el compromiso con su estabilidad, seguridad y déarrollo, como realidades vinculados, es firme e incondicional».

Por lo que se refiere a Asia, ha defendido la necesidad de estrechar más la relación con estos países, citando específicamente a China, Japón e India, y ha apostado por buscar tanto un nivel bilateral como a través de la UE un «comercio más abierto» con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) para «lograr una mayor implantación de nuestras empresas en esa región y fomentar las inversiones mutuas».

Felipe VI ha querido concluir su mensaje asegurando a todos los embajadores que ante los grandes desafíos actuales que hay qu’afrontar van a encontrar en España a «un aliado firme y sólido en la defensa de los valores esenciales de la democracia, de los Derechos Humanos y del respeto a la legalidad internacional».

En el acto han estado presentes, los embajadores de algo más de un centenar de países y en torno a una veintena de encargados de negocios o representantes de nivel inferior, así como 16 representantes de organismos internacionales acreditados en España.

Entre ellos no han estado los nuevos embajadores de Rusia y Venezuela, que aunque ya se encuentran en Madrid aún no han presentado las cartas de credenciales ante el Rey, requisito necesario para poder representar oficialmente su país en España. Tampoco ha estado ningún representante de Nicaragua, país con el que sigue abierta una diplomática que llevó a la retirada de embajadores.

Si ha afilado el encargado de negocios de Argelia, cuyo país procedió a llamar a consultas a su embajador el pasado mes de marzo a raíz de la carta qu’envió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Mohamed VI en la que sostenía que El plan de autonomía marroquí para el Sáhara es «la base más sólida, creíble y realista» para la solución del conflicto.

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En la recepción, que se produjo en el Salón del Trono y con menos de 200 invitados sentados –algunos diplomáticos han acudido con acompañante– también han estado presente el presidente del Gobierno y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares , que ha acudido con el uniforme de gala de los diplomáticos. También nuestros embajadores han acudido con uniformes de gala o trajes tradicionales de sus respectivos pays.

En el acto, al que ha seguido un cóctel, el nuncio del Vaticano, Nuncio, Bernardito Auza, ha tomado la palabra como decano del Cuerpo Diplomático y ha aprovechado para animar a los españoles a «proseguir cuidando la democracia, protegiendo la convivencia y fortaleciendo las instituciones».