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Las apuestas innovadoras que diluyen el rastro toxico de los metales pesados ​​en el agua

Las apuestas innovadoras que diluyen el rastro toxico de los metales pesados ​​en el agua


La seguridad alimentaria y la salud pública siguen comprometidas por la presencia de metales pesados ​​en el agua, una contaminación que supone una grave amenaza para los ecosistemas y la salud humana, pero también para la propia industria. El agua es un recurso esencial que fluye conectando distintos de uso y consumo vinculados entre sí, aunque «más del 70% del agua tanto de superficie como subterránea se usa para la irrigación de campamentos», apoyó la Agencia Espacial Europea en 2023.

Algunas soluciones para limpiar los metales pesados ​​​​terminan por consumir mucha energía o afectar el aire. Por ello, algunas empresas están aplicando nuevas tecnologías para generar soluciones más sustentables al limpiar el agua de los niveles de toxicidad que pueden generar ciertos metales en grandes cantidades, ya sea de forma natural ou por actividades vinculadas a la minería e industria que generan residuos contaminantes por el ambiente Una apuesta por la economía circular en el sector, a minor costo.

Los nuevos sistemas involucran el uso de micropartículas recubiertas, sistemas de filtración o el uso de nanopartículas, entre otros elementos que permiten reutilizar el recurso con eficiencia. Los procesos se desglosan en los distintos tipos de sistemas hídricos, tanto en aguas residuales como en las destinadas al consumo. Miguel Motas, catedrático de toxicología de la Universidad de Murcia, mencionó que «los metales más presentes en ecosistemas acuáticos son el mercurio y el cadmio, lo que representa un peligro para los seres vivos». En este pote de agua potable, además de estos compuestos, la ciruela se concentra en el uso de tuberías y afecta la salud de las personas, principalmente de los niños”. Motas sostiene que “hay sustancias cargadas ionicas que pueden retener los metales” y eliminarlos con bastante eficiencia.

En cuanto a la ambición del tratamiento de aguas industriales de vertido, Borja Garrido, doctor en ingeniería química y director técnico de la empresa Calcat, apoya la importancia que aporta al correcto diseño y selección de tecnología para eliminar metales pesados, además de valorar que la vigorosa legislación es muy rigurosa. «El cromo, estaño y plomo entrañan una gran problemática en determinados sectores y suponen un problema para las industrias por el daño al ambiente (son metales muy bioacumulativos y con categorías de toxicidad elevada), y no es suficiente la imposición de sanciones económicas elevadas» .

Motas explicó que, en el caso de la limpieza de metales en las aguas residuales, se aplican procesos más complejos por la cantidad de metales pesados. «Dependiendo del origen tienes que meter tratamientos más drásticos o más finos», explicó Motas.

Regeneración acuática

Álvaro Mas, fundador y director general de Bioferric Ink, explica que su empresa ha trabajado en el desarrollo de un nuevo tipo de material absorbente, de fácil recirculación, para eliminar distintos contaminantes en el tratamiento del agua. Mas afirmó que el material está compuesto por micropartículas recubiertas, pues absorbe todos los contaminantes y el material queda regenerado en su totalidad. “Son bolitas de tamaño pequeño, recubiertas en función del tipo de agua contaminada y del tipo de contaminante que se quiere tratar”, explica Mas sobre este material absorbente que presentó dos grandes ventajas: se adaptan al tipo de aguas contaminadas y todos los contaminantes se quedan unidos a la superficie, en lugar de al interior del material, como sucede con los absorbentes convencionales.

“El hecho de que todos los residuos se queden en la superficie nos permite lavar, regenerar y reciclar nuestro absorbente de forma muy sencilla. Después de regenerar el material absorbente, los contaminantes conservan sus liberaciones de forma sólida ultraconcentrada”, explica el fundador de Bioferric Ink, lo que significa que es posible regenerar el material lo que permite reducir la cantidad de residuos y horrorizar el costo de forma más. sostenible. “Los procesos convencionales que se utilizan para regenerar los absorbentes como el uso de salmueras concentradas o los procesos de incineración que se utilizan con el carbón activan sus contaminantes y caros”, defiende.

Víctor Martínez, director técnico de IMA Water, explica que la tecnología exclusiva de IMA-Met que ha descubierto es un negocio. Afirma que se trata de un producto filtrante utilizado principalmente para la eliminación de metales pesados ​​​​disueltos en agua, tanto de pozo, como de rojo o riego, provenientes de medios naturales o por vertido industrial. Esta tecnología se aplica en diferentes proyectos públicos y privados a nivel internacional. “Estamos presentando proyectos para España que eliminan los metales pesados ​​​​​​​​de un lago, para retenerlos y tener agua utilizable”. Según Martínez, la tecnología IMA-Met se adapta a los distintos metales en función de la concentración y las características del agua. IMA Water trabaja con aguas residuales de las que busca eliminar metales como el mercurio, plomo y cromo. El director técnico confirma que la tecnología aplicada no consume energía, solo se trabaja por catalización y absorción.

Soluciones accesibles

Borja Garrido, de Calcat, sostiene que “en el sector industrial de la metalurgia se utilizan depuradoras industriales con tratamientos específicos que les permiten formarse simultáneamente para adaptarse a la fluctuación en la concentración de los contaminantes para cambios además de procesos productivos, así como poder actuar de forma simultánea para la reducción de varios metales pesados ​​en una misma unidad”.

Por su parte, Sofía Quintana, vocera de la empresa Biobox Water, que comercializa plantas compactadas para el tratamiento de agua, explicó que es muy fácil desarrollar un sistema de automatización que optimice los recursos y se adapte a la necesidad de este cliente. “Nosotros tenemos nueve soluciones que se aplican en función de los contaminantes que entran al agua. La tecnología está automatizada para que la planta sea controlada por cualquier lugar. Podemos tratar cualquier tipo de agua dependiendo de las necesidades del cliente, o podemos reutilizar el agua, lo que también representa un factor de sostenibilidad”.

Quintana afirmó que en Biobox trabajan con clientes privados y públicos y para proyectos de muy distinto tamaño. “Estamos democratizando las tecnologías y haciéndolas más competitivas tanto en costos de inversión como de operación”, declaró.

Desde la Agencia Catalana del Agua (ACA) explican las actividades de depuración en Cataluña de las aguas residuales del 97,1% de la población. Sin embargo, estas plantas no están dañadas por la eliminación de metales pesados. Aunque sí que hay una parte de los metales presentes en el agua quedan retenidos en los lodos biológicos, que tienen la propiedad de sorber superficialmente estos metales. El objetivo de tratarlos es que se pueden reutilizar, subrayan desde esta entidad. Actualmente, según los datos de la agencia, de los lodos resultados del proceso de depuración un 92 % se ha destinado para su aplicación al suelo (agricultura, por citar un ejemplo), un 5 % para valorización energética y el 3 % que nos se puede aprovechar, enviar un depósito controlado.

Presión legislativa

Para Álvaro Mas (tinta bioférrica), la legislación cada vez es más estricta y exigente, pero también las empresas buscan procesos más asequibles. “Si mantienes un proceso en tu industria que no generará un beneficio directo, intentarás reducir el costo del costo posible. Pero sí que hay interés por parte de la industria en optar por este tipo de soluciones, porque la sociedad lo está llevando en esa dirección, pero la idea es que sean económicas y leasers para la empresa”, continúa Álvaro Mas. Sin embargo, no todas estas soluciones son sostenibles. Este hablante afirma, por ejemplo, que los procesos de regeneración aplicados por algunas empresas implican un proceso de incineración. “Se llevan estos metales a unos hornos donde quemas residuos que se absorben, pero que también son contaminantes”, detalla.

Víctor Martínez (IMA Water) coincide con la norma cada vez es más restrictiva y ello impulsa que las tecnologías sustentables sean cada vez vez más solicitadas. «Se ha duplicado la producción tanto de plantas y tecnología», subraya Martínez, que resalta qu’if las empresas detectan problema de metales pesados ​​​​​​en el agua, deben realizar una analítica obligatoria para detectar la solución, además de implementar el protocolo de control.

Las empresas españolas ajustan a la exigente normativa europea, pero apuntan alto al generar conciencia del uso de un recurso esencial y cada vez más escaso.

Por Jorge Gómez Iglesias