21
Feb
El papa Francisco, desde hace semanas, llama cada tarde a la parroquia cristiana de Gaza. El Pontífice se conecta por videoconferencia y unas 600 personas lo escuchan y reciben su ánimo y apoyo. Es una de las pocas cosas que puede hacer ahora, porque la situación se ha vuelto muy complicada, también para la Santa Sede, que no logra incidir y hacerse escuchar para conseguir el ansiado alto al fuego. La semana pasada, la tensión entre Israel y el Vaticano subió un peldaño más. El secretario de Estado, Pietro Parolin, denunció que el derecho a la defensa propia no justifica…
