06
Ene
Diez días después de recibir una carta de la junta burkinesa, en París, solicitando la sustitución del embajador francés en Burkina Faso, Luc Hallade, y tres meses después de un nuevo golpe de Estado en un país donde crecerá el sentimiento antifrancés, las preguntas son cada vez más fuertes sobre el futuro de la cooperación militar que Francia ha mantenido en el país hasta ahora. En el punto de mira: la base de las fuerzas especiales (FS) francesas instalada en Uagadugú, desde 2011, cuya salida está más que nunca en estudio, según fuentes concordantes. Lea también: Artículo reservado para nuestros…
